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Todos ellos interpretaron personajes muy diferentes
de los que tomaban parte en los westerns clásicos
de Hollywood. Los héroes de Sergio Leone son tipos sucios,
rudos, violentos hasta el sadismo y parcos en palabras. Además,
son mucho más ambiguos desde el punto de vista moral: los
buenos no son tan buenos ni los malos tan malos (ni los feos tan
feos, cabría añadir). Algo que llega a su máxima
expresión en el personaje más característico
de la trilogía, el "hombre sin nombre" interpretado
por Clint Eastwood. Por su parte, los papeles femeninos suelen
ser muy secundarios en la narración, algo que unido al
énfasis que Sergio Leone pone en la amistad masculina ha
hecho que con frecuencia su cine haya sido tachado de misógino.
Sergio
Leone encontró en los desiertos de Almería el espacio
ideal para encuadrar sus westerns. Sus personajes transitan
por paisajes áridos y resecos bajo una luz cegadora, una
escenografía que en la "trilogía del dolar"
se completa con el omnipresente score de Ennio Morricone.
Sin duda, las películas de Leone hicieron más por
promocionar Almería como lugar de rodaje que las superproducciones
de Hollywood como Cleopatra o Lawrence de Arabia.
De hecho, durante los años siguientes se
rodaron en la provincia de Almería más de 150 películas,
adscritas en su mayoría al género del spaghetti
western, aunque también al cine bélico, de aventuras...
Algo que contribuyó en buena medida al auge de una provincia
tradicionalmente suibdesarrollada, que vio cómo se construían
nuevas carreteras, hoteles y hasta un aeropuerto.
800 balas
Treinta años después, apenas queda actividad cinematográfica
en Almería. El poblado del Salvaje Oeste se ha convertido
en un parque temático al que acuden los turistas para fotografiarse
con actores disfrazados de cowboys. Hasta esta cruda realidad
ha vuelto sus ojos uno de los directores más interesantes
del cine español en los últimos años, el
bilbaíno Álex de la Iglesia, que actualmente rueda
en el desierto almeriense de Tabernas su nueva película,
800 balas.
El
director de El día de la bestia y La comunidad
cuenta la historia de las personas que hicieron posible el
boom del western europeo en los sesenta y los setenta,
desde el punto de vista de un niño que acude al poblado
de Texas-Holywood para conocer a su abuelo, un antiguo especialista
que guarda como una reliquia el poncho que lució Clint
Eastwood en La muerte tenía un precio.
Pero no es éste el único proyecto
cinematográfico relacionado con el spaghetti western
que se prepara en la actualidad. La productora andaluza Jaleo
Films rodará proximamente el documental Érase
una vez en Almería, bajo la dirección de Antonio
Lobo.
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