Texto: David Montero
Fotos: Archivo

 

 

Un director inclasificable

Takeshi Kitano regresa a nuestras pantallas con Dolls, un drama coral inspirado en el teatro de títeres tradicional de Japón

La madre de Takeshi Kitano deseaba fervientemente que su hijo fuese ingeniero. Su padre, en cambio, prefería no opinar. Kikujiro Kitano mantuvo siempre una relación muy especial con su hijo, al que conocía como la palma de su mano. Desde que compró el primer aparato de televisión que aparecía por el vecindario, Kikujiro debió intuir que aquel pequeño que se pasaba las horas sentado frente a la pantalla no iba a ser precisamente un ingeniero, ni nada que se le pareciese.

El realizador nipón metido en su papel de Beat TakeshiCon 20 años Takeshi Kitano ya había sido expulsado de la escuela de ingenieria debido a su conducta y practicaba el noble arte de la supervivencia, ejerciendo de camarero o ascensorista allí donde se presentaba la ocasión. Y la oportunidad llegó. Kitano había conseguido un empleo como mozo en un famoso night club de Tokio, un lugar poco recomendable que combinaba números de humor con espectáculos de streaptease. Allí, entre las chicas, actuaba el comediante Senzaburo Fukami, al que Takeshi observaba en cada función. Una noche, Fukami cayó enfermo y joven Takeshi subió por primera vez a un escenario del que ya no volvería a bajarse.

Pronto formó con su amigo Kiyoshi Kaneko el dúo cómico "The two beats" del que Kitano tomó el apelativo que usa para desdoblarse en sus actuaciones frente a la cámara: "Beat Takeshi". La relación con Kaneko fue más que productiva; ambos triunfaron y Kitano dejó de ver la tele para empezar a hacerla. Es el periodo en el que el actor y director cobra fama en Japón y, a veces incluso, fuera del país del sol naciente a través de un programa que en España ofreció Telecinco con el título de "Humor Amarillo".

Actor y director
Todo lo que tuviera que ver con la interpretación interesaba a Kitano, así que cuando Nagisa Oshima le llamó para que se metiera en la piel del ambiguo y difícil Sargento Hara en Feliz Navidad, Mr. Lawrence (1982), Beat Takeshi aceptó inmediatamente. Fue precisamente Oshima quien le advirtió que poseía el rostro y las cualidades perfectas para interpretar a personajes fríos y sin escrúpulos. Ya un año antes Kitano había dado vida a un asesino con ciertas características yakuza en la serie televisiva nipona "Danpu-Wataridori", pero el público no estaba preparado para un salto tan espectacular y no asimiló la nueva faceta del hasta entonces humorista.

Si Kitano se consideraba actor por accidente o, más bien, por enfermedad, el destino aún le tenía preparada otra vuelta de tuerca. Kinji Fukasaku, amigo del actor y director, y realizador a su vez de filmes yakuza clásicos, había sido el elegido para dirigir Violent Cop (1989). Sin embargo, Fukasaku renunció a la película debido a su precario estado de salud con lo que el proyecto llegó a las manos de Takeshi Kitano. Hasta ese momento, Kitano nunca se había planteado la dirección, ni se encontraba, en su propia opinión, preparado para afrontar el reto, pero el resultado fue un filme ingenioso, lleno de matices y momentos de extrema violencia que alumbraba el nacimiento de una nueva estrella en el panorama cinematográfico japones de los noventa.

En la línea de Violent Cop, aunque de un modo más estilizado y maduro, el realizador dirige en 1990 Boiling Point, filme en el que él mismo interpreta a un criminal acorralado y bisexual. Aquí ya se pueden encontrar las que serán hasta hoy señas de identidad de su cine yakuza: gangsters sádicos, jóvenes vulnerables y códigos férreos del honor todo ello rodado con precisión y con un manejo fluido de la cámara.

   

Histórico de críticas de cine

Coloca cinestrenos entre tus favoritos

Suscríbete a la
lista de correo
  Nombre:
   
  E-mail:
   
   Estrenos
   Novedades
   Televisión

Foro de discusión

Enlaces

 

Sobre cinestrenos.com     Publicidad     Contacta con nosotros     Sugerencias
© Cinestrenos.com 2003. Todos los derechos reservados.