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Pedro Almodóvar
recibió el galardón al Mejor Director de la decimoquinta
edición de los Premios del Cine Europeo en una gala que
se celebró el pasado sábado 7 de diciembre en el
Teatro de la Opera de Roma. Los 1.500 socios que integran la Academia
Europea del Cine distinguieron además su último
trabajo, Hable con ella, con los galardones al Mejor Guión
y a la Mejor Película, mientras que su protagonista masculino
(Javier Cámara) fue reconocido como el Mejor Actor en los
premios que ha otorgado el público (que también
ha elegido a Pedro Almodóvar como Mejor Director). Estamos
ante un nuevo hito en la consolidación a nivel internacional
del autor de Mujeres al borde de un ataque de nervios,
referente ineludible de la cultura española (y europea)
contemporánea gracias a un singularísimo imaginario
fílmico influido tanto por el pop art y la poética
kitsch como por el melodrama folletinesco o la comedia
clásica.
Nacido
en un pequeño pueblo de la provincia de Ciudad Real, Calzada
de Calatrava, Pedro Almodóvar representa el lado más
amable y positivo de una España que ha crecido con la democracia
y que ha apostado por la apertura cultural y social sin renunciar
a sus raíces y tradiciones. Profundamente moderna, singularmente
folclórica, la producción creativa del director
manchego ha oscilado entre el aire provocativo y underground
de sus primeros trabajos y la corrección técnica
y la extrema elaboración formal de sus películas
más recientes (sobre todo desde La flor de mi secreto).
Eso sí, manteniendo siempre unas claves estilísticas
muy personales que hacen inconfundible la autoría de sus
propuestas: desde el gusto sincero por los decorados coloristas
y la imaginería kitsch a la indagación de
la sensibilidad femenina o la defensa apasionada del derecho a
la diferencia.
Tras una infancia rural
en Castilla la Mancha y Extremadura, Pedro Almodóvar paso
su juventud en Madrid, donde compatibilizó su trabajo como
administrativo para la Compañía Nacional de Teléfono
con sus primeros contactos con el emergente ambiente cultural
de la época. Formó parte de la compañía
teatral Los Goliardos, colaboró en diversas revistas de
temática underground y creo uno de los dúos
musicales más inclasificables de la historia del pop español:
Almodóvar & McNamara. Entre 1974 y 1979, antes de estrenar
su primer largometraje (Pepi, Luci, Bom y otras chicas del
montón) rodó varios cortos en Super 8mm (incluso
alguno en 16mm como Salomé) y se convirtió
en uno de los personajes más llamativos y populares en
la gestación de la llamada movida madrileña.
Pepi,
Luci y Bom y otras chicas del montón y sus otros filmes
de la primera mitad de la década de los 80 (Laberinto
de pasiones, Entre tinieblas y ¿Qué
he hecho yo para merecer esto?) aportaron frescura, vitalidad
y libertad creativa al panorama cinematográfico nacional
de la época. Mostraban una España diferente, con
personajes exagerados y extravagantes (muchos de ellos extraídos
de los más profundo de la cultura española, desde
la copla al toreo) que transgredían las normas culturales,
religiosas y sexuales que habían imperando hasta entonces
y ofrecían una mirada diferente del mundo que les rodeaba.
Todo ello en un tono de comedia irreverente, muy influida por
el imaginario gay de la época, que conectaba con el universo
underground más glamouroso y desenfrenado
de directores desconcertantes como John Waters.
Pero lejos del impulso
experimental y decadente de las cintas de Waters y de otros proyectos
cinematográficos vinculados al pop art y a las producciones
de la Factory de Warhol, las películas de Almodóvar
nunca han prescindido de códigos narrativos más
o menos convencionales. Desde sus primeros trabajos (con un primer
punto de inflexión en ¿Qué he hecho yo
para merecer esto?) su obra asimila con fluidez y enorme capacidad
renovadora los registros propios de la comedia clásica
y del melodrama. Por ello, más allá de su estilo
personal e intransferible, en la filmografía de Almodóvar
pueden encontrarse correspondencias con la de otros directores
emblemáticos (y en principio muy alejados de su imaginario
simbólico) como Fassbinder, Fellini, Buñuel, Wilder,
Cukor o Douglas Sirk.
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