|
Además, la filmación de E.T.
resultó especialmente compleja por dos motivos: en primer
lugar, Spielberg quería rodarlo todo a la altura de los
ojos de un niño, por lo que el equipo técnico tuvo
que hacer un sobreesfuerzo. Además, la estructuración
de las escenas a filmer se hizo de forma cronológica, con
la consecuente pérdida de tiempo y dinero. La intención
del director era que las emociones que demuestran los niños
en la escena de la partida de E.T. fuesen lo más
reales posibles.
Todo
este esfuerzo tuvo su recompensa en mayo de 1982, cuando la película
fue presentada en el Festival de Cannes. E.T. llegó
al certamen sin armar mucho ruido, fuera de la sección
oficial, y con cierto morbo por comprobar si efectivamente Spielberg
había fracasado tan estrepitosamente como se anunciaba.
Tras la proyección del filme, el público permaneció
en pie más de veinte minutos, dedicando una cerrada ovación
a sus responsables. Fue sólo el primer paso. Algo más
tarde llegó el estreno comercial y Steven Spielberg comenzó
a darse cuenta de que la película pasaría a la historia.
Finalmente, se estima que su recaudación total fue cercana
a los mil millones de dólares, sin tener en cuenta sus
ingresos por televisión y vídeo.
Ahora, veinte años más tarde, los
cambios que el propio Spielberg ha operado en E.T. El Extraterrestre
son mínimos. De hecho de los 1.200 cortes individuales
que tiene la película tan sólo se han retocado 52
de forma digital, especialmente, los que recogen las travesuras
del alienígena cuando Elliot le deja sólo en casa.
También la obsesión que vive Estados Unidos tras
el once de septiembre ha propiciado algunos retoques y los amenzantes
policías que perseguían a los chicos con sus armas
en la mano, han pasado a portar unos inofensivos teléfonos
móviles. Una leve alteración que ha costado la friolera
de 100.000 dólares. Algo menos que remasterizar la inolvidable
banda sonora compuesta por John Williams. Sin embargo lo esencial
sigue intacto: la inquebrantable amistad entre Elliot y su extraño
amigo, el dedo sanador de E.T. y sobre todo el deseo de la audiencia
porque este pequeño alienígena logre de una vez
por todas regresar a su casa.
|