Katyn hurga en la memoria de la Segunda Guerra Mundial
Robert Zimmerman is tangled up in love y Un gran día para ellas cierran la muestra con una sonrisa
Carlos Leal
El de Andrzej Wajda es uno de los únicos nombres conocidos de la Sección Oficial del Festival de Sevilla, y por eso su última obra, Katyn, era esperada con particular interés por el público. A sus 83 años, Wajda afronta una ambiciosa producción en torno a uno de los episodios más trágicos y desconocidos de la Segunda Guerra Mundial: la matanza de más de diez mil prisioneros de guerra polacos a manos del ejército soviético al inicio de la contienda. Con un cierto tono academicista marca de la casa, Wajda construye un filme sólido sobre la obligación de la memoria que tiene sus mejores momentos en los dramáticos minutos finales.
También recibió una cálida acogida la alemana Robert Zimmerman is tangled up in love, de Leander Haußmann. Rodada desde una sentimentalidad abiertamente adolescente, la película narra en clave de comedia la historia de un joven inmaduro -que por un cúmulo de circunstancias comparte nombre con Bob Dylan- enamorado de una mujer mucho mayor que él.
La clausura corrió a cargo de Un gran día para ellas, otra comedia con tirón popular que supone el debut en la dirección del indio Bharat Nalluri. Ambientada en el Londres de entreguerras, la película tiene a su favor el buen hacer de su trío protagonista -Frances McDormand, Amy Adams y David Alexander- y unos valores de producción evidentes, y en contra una narrativa plana y demasiado propensa a caer en el tópico. Con todo, el filme alcanzó su objetivo de abandonar con una sonrisa a los sufridos espectadores de esta edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla.
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