El anime japonés alegra una sección oficial gris
Jonathan Demme presenta Rachel Getting Married, un drama con elementos del movimiento Dogma 95
Carlos Leal
Cruzado el ecuador del festival, el cine sigue sin aparecer en la Mostra de Venecia. La prensa acreditada destaca sobre todo el gris panorama de la Sección Oficial, que no ha terminado de repuntar. "Lo que el festival ha demostrado es que 2008 es sencillamente un mal año para el cine", señala el representante de "Variety" Jay Weissberg.
Así las cosas, las principales alegrías han llegado del anime japonés. Ponyo, del prestigioso Hayao Miyazaki, ha sido descrita como "una refrescante sorpresa en una sección oficial hasta el momento desierta" (Deborah Young, "Hollywood Reporter"). Más discutida ha sido The Sky Crawlers, de Mamoru Oshii, un drama de ciencia ficción con un fuerte trasfondo filosófico detrás.
Por parte estadounidense, el protagonista de estos días ha sido Jonathan Demme, que recupera elementos del movimiento Dogma 95 en Rachel Getting Married. "El filme estaba escrito, pero no planificamos ni un encuadre por anticipado", explicó el director en la rueda de prensa posterior a la proyección, añadiendo que quiso aportar al rodaje un "enfoque documental".
Del resto de la competición, destaca la cinta de producción italiana Birdwatchers, del italo-argentino Marco Bechis, que se ha ganado el apoyo de la crítica con su crudo reflejo del conflicto entre los latifundistas europeos y los indígenas en Brasil.
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