Ridley Scott, Joe Wright y los Coen se perfilan como favoritos a los Oscar
There Will Be Blood, de Paul Thomas Anderson, y Before the Devil Knows You're Dead, de Lumet, también podrían unirse a la pelea
Carlos Leal
Los entendidos dicen que para hacer algo importante en los Oscar,
además de una buena película y mucho presupuesto para la promoción,
hacen falta tres cosas: apoyo del público, críticas positivas y un
director con pedigrí. Tras el fiasco de las numerosas películas sobre
la guerra de Irak, que están obteniendo resultados más que discretos
en taquilla, la competición por las estatuillas este año se presenta
particularmente abierta.
Así las cosas, el primer golpe de efecto lo ha dado Ridley Scott
con American Gangster, que ha recibido críticas en general
positivas y ha recaudado casi cincuenta millones de dólares en su
primer fin de semana de exhibición. A Scott se le suelen dar bien los
Oscar, y ya en el año 2000 sacó petróleo de un año sin favoritos
claros con la mediocre Gladiator. También juega a su favor el
equipo, en el que figuran los oscarizados Steven Zaillian (guionista
de La lista de Schindler), Brian Grazer (productor de
Una mente maravillosa), Russell Crowe (Gladiator) y
Denzel Washington (Training Day).
También aspiran a algo grande los Coen, cuyo último trabajo, No
es país para viejos, ha obtenido el apoyo unánime de la crítica,
que no ha dudado en calificarla como su mejor película hasta la fecha.
Los Coen, que ya saben lo que es competir en las categorías
principales con Fargo, han hecho además un amplio recorrido
por festivales, incluyendo los de Cannes, Toronto y Nueva York.
Otro de los nombres que suena con fuerza en estos inicios de la
carrera por los Oscar es el del británico Joe Wright, que con
Expiación abrió la última edición de la Mostra de Venecia.
Los dramas de época británicos tienden a funcionar bien en la
temporada de premios, como ya demostró el propio Wright hace dos años
con su adaptación de Orgullo y prejuicio.
Claro que hay otros títulos que de momento prefieren guardar
fuerzas y no entrarán en la pugna hasta finales de diciembre. Entre
ellos está el thriller Before the Devil Knows You're Dead,
que podría proporcionar a Sidney Lumet su primer Oscar al mejor
director a los 83 años de edad; Charlie Wilson's War, de
Mike Nichols, con Tom Hanks y Julia Roberts como protagonistas; y
There Will Be Blood, de Paul Thomas Anderson
(Magnolia).
Menos claras parecen las cosas para el western 3:10 to
Yuma, el drama Hacia rutas salvajes, el thriller
judicial Michael Clayton y el musical de Tim Burton
Sweeney Todd, que aún así tratarán de dar la sorpresa. Aún
les queda tiempo: las nominaciones a los Oscar no se conocerán hasta
el 22 de enero.
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