Seminci 2007: del clasicismo de Olmi al absurdo de Eran Kolirin
Cien clavos, The Band´s Visit y Razzle Dazzle, entre lo mejor que se ha visto en toda la muestra
Penélope Coronado
Cien clavos del italiano Ermanno Olmi, la producción israelí The Band´s Visit
de Eran Kolirin y la película australiana Razzle Dazzle
de Darren Ashton son otros títulos destacables de esta 52 Seminci. Menos brillante fue el debut como directora de la actriz Sarah Polley en Away From Her.
Cien clavos
El veterano director de cine italiano Ermanno Olmi, autor de El oficio de las
armas, El árbol de los zuecos y la adaptación
del relato de Joseph Roth La leyenda del santo bebedor, es el
responsable de Cien clavos, una obra singular y comprometida. Ambientada en la longeva Universidad de Bolonia, la película pertenece a un cine como de otra época, más allá de toda circunstancia contemporánea: los caracteres de los personajes y la propia textura
de la imagen remiten más bien a la manera de hacer cine de final de
la década de los setenta y principios de los ochenta.
El tema que propone Olmi se caracteriza por su universalidad: la fe o la falta de ella. Son constantes en Cien clavos los elementos bíblicos y las alusiones a la religión y mitología católica: el
protagonista tiene un cierto aire a Jesucristo –y muchos personajes
no dudan en denominarle de esta manera–, está la mesa –casi sagrada–
donde cenan los habitantes de una colonia de marginados a la ribera
del Po, y sobre todo están los cien clavos que sirven para apuntalar
los libros que componen el tesoro de la biblioteca de la universidad
boloñesa. La imagen más poderosa y perturbadora del film es sin duda
la de todos esos libros y códices esparcidos y clavados por el suelo,
una crucifixión que es una profunda queja por la falta general de interés
por un valioso patrimonio: los libros.
The Band´s Visit
Presentada
en la sección Un certain regard del último
festival de Cannes y seleccionada por Israel para los Oscar –aunque
luego descalificada porque más del cincuenta por
ciento del diálogo está en inglés–, la película de Eran
Kolirin The Band´s Visit relata con un sentido del humor entre melancólico
y naïf la situación tonta e incómoda que viven los componentes de
una banda de música egipcia que se plantan, cual elefante en una cacharrería,
en un país totalmente ajeno para ellos y cuyo idioma desconocen.
Este periplo de un grupo de árabes en tierra judía dará lugar a toda una serie
de situaciones de extrañeza y absurdo: sobresaliente toda la secuencia
que transcurre en una sala de patinaje, donde al diálogo le sustituye
la –tronchante– mímica. The Band´s Visit es un cuento moral
cuya moraleja final confirma que no son las autoridades sino la gente
de a pie quienes demuestran humanidad y comprensión, a pesar de las
diferencias culturales y políticas que a priori separan a unos y otros.
Away from her
Poco hay que mencionar respecto de Away from her, el esperado último film de Sarah
Polley. Más allá de dejar absoluta constancia de la belleza inextinguible
de Julie Christie, la película dirigida por la actriz de Mi vida
sin mí bien podría calificarse de telefilme. Centrada en la historia
de un maduro matrimonio que sufre los estragos del alzheimer, ni la
presencia de la que fuera la Lara del Doctor Zhivago, ni el contar
con los venerables Michael Murphy y Olympia Dukakis o la constancia
de Gordon Pinsent en su papel de marido sobrepasado por los acontecimientos
salvan a una película que desde el principio carecía de razón de
ser.
Razzle Dazzle
Procedente de Australia, llegaba a la Seminci Razzle Dazzle de Darren Ashton,
una película que ha sorprendido muy gratamente por su sutil –y retorcido–
sentido del humor. Ashton compone un falso documental con un humorismo chanante
–a ratos los chistes bien podrían identificarse con el humor de productos
como South Park o La casa de los dibujos–, y que por
momentos resulta políticamente incorrecto e hiperbólico. Un ejercicio
de creación crítica que, siguiendo las reglas y posibilidades del
documental, reflexiona sobre el afán de éxito, las rivalidades a tan
tempana edad, las frustraciones y exigencias que se transmiten a los
hijos.
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