Seminci 2007: el cine asiático asume el protagonismo
La muestra vallisoletana ha proyectado los últimos trabajos de Wong Kar-wai, Hou Hsiao-sien, Yôji Yamada, Naomi Kawase y Ang Lee
Penélope Coronado
La Seminci se ha volcado este año con el cine asiático. En su 52 edición han podido verse My Blueberry Nights de Wong Kar-wai, El bosque del luto de Naomi Kawase, Love and Honor de Yôji Yamada, Le voyage du ballon rouge de Hou Hsiao-sien y Deseo, peligro de Ang Lee.
My Blueberry Nights
Quizá uno de los títulos más esperados del festival era My Blueberry Nights, último trabajo de Wong Kar-wai que ya se presentó en el pasado Festival de Cannes. Había curiosidad por saber el desenlace de la aventura estadounidense del director hongkonés. Sus protagonistas: Jude Law, en el papel de regentador de un café y especialista de tartas de queso con arándanos, David Strathairn –soberbio como siempre que aparece en pantalla– como borracho perdidamente enamorado de una excitante y castigadora Rachel Weisz, Natalie Portman, la mujer que juega y pierde al póquer, y Norah Jones, eje de todas las historias, quien emprende un largo viaje para reflexionar, olvidar y, en el transcurso, ahorrar para conseguir un coche.
Todo es wongkar-waiano en el filme. La historia central que deambula en espacios nocturnos y remite como siempre al amor y a los desencuentros. Las historias secundarias, que se incorporan al relato principal a través del elemento viaje. Cambia el espacio, una Nueva York nocturna y recóndita, también la América recóndita por excelencia, alrededores de Las vegas; y cambia obviamente la fisonomía y vestimenta de los personajes. Cambia sobre todo la música. Norah Jones interpreta algunos de los temas de la película y Ry Cooder, responsable de la música, sustituye al Nat King Cole cantando en castellano. Un detalle que define cómo el director es consciente de haber creado su “sello” es la manera de reutilizarse, de versionarse, a él mismo: en la banda sonora se incluye una versión, con estilo electrónico, del tema principal de In the mood for love.
El bosque del luto
La Seminci ha incorporado este año en su programación a otros asiáticos que, aunque no ostentan la popularidad de Kar-wai, han demostrado en reputados festivales –baste como ejemplo Cannes– que cada vez más son talentos en alza. De la japonesa Naomi Kawase se ha presentado El bosque del luto. La directora de Shara propone en el filme dos historias marcadas por la muerte: la de una trabajadora social de una residencia de ancianos que sufre la pérdida de un hijo y la de un anciano que perdió a su esposa hace treinta y tres años. La película, lejos de todo dramatismo innecesario, presenta las circunstancias desde la simplicidad de las cosas pequeñas y bellas: jugar al escondite entre arbustos perfectamente verdes y rasurados, una dramática tormenta, los secretos que esconde una bolsa. El nudo y desenlace del filme tienen lugar en un bosque, cuando la película empieza a funcionar sin palabras y han de adivinarse las intenciones que mueven la delgada historia. El cine que concibe Kawase en El bosque del luto es de transcurrir sosegado, cotidiano y sin maquillaje, no apto para quienes buscan un lenguaje cinematográfico más rápido, con prisa.
Love and Honor
En torno a Love and Honor, el último filme de Yôji Yamada, hay poco que comentar. El director japonés repite el género que ya tocó en The Hidden Blade y El ocaso del samurai, y vuelve a ubicar su historia –el conflicto de un catador de alimentos de un señor feudal que pierde la vista al probar pescado envenenado, hecho que destruirá su porvenir y su matrimonio– dentro de los parámetros del cine clásico de este género, sin ir más allá y tratar de experimentar y aportar un nuevo punto de vista, una nueva voz.
Hou Hsiao-hsien y Ang Lee
También se han podido ver en la Seminci los últimos trabajos de Hou Hsiao-hsien (Le voyage du ballon rouge) y Ang Lee (Deseo, Peligro). Hsiao-hsien, una de las voces que en los últimos años está acaparando la atención de la crítica internacional, recupera un film francés de 1956 (Le ballon rouge, de Albert Lamorisse) con la francesa Juliette Binoche como protagonista. Su punto de partida: un enigmático globo rojo que sigue por las calles de París a un niño de siete años llamado Simón. Por su parte Deseo, peligro, de Ang Lee, León de Oro en la pasada Mostra de Venecia, es el encargado de cerrar fuera de concurso esta 52 edición de Seminci.
Comparte este texto:
