El cine llega de Oriente en la sexta jornada de San Sebastián
Exodus, de Ho-Cheung Pang, y The Show Must Go On de Han Yae-Rim, lo mejor de una jornada en la que también se proyectó Siete mesas de billar francés
Carlos Leal
Si en estos días nos hemos quejado de que las películas que componen la Sección Oficial del Festival de San Sebastián dejaban un regusto a cine ya visto, en esta sexta jornada por fin alguien se ha atrevido a salirse del guión. Y ese alguien ha sido el hongkonés Ho-Cheung Pang, que con Exodus firma una ingeniosa comedia negra que parte de una premisa imposible: un policía de Hong Kong descubre una conspiración mundial de mujeres para deshacerse de los hombres que les hacen la vida imposible. Eso es lucha de sexos, y no La costilla de Adán. Y aunque Pang entra en el tema del género como un elefante en una cacharrería, la propuesta es tan brutal, tan absolutamente marciana, que de alguna forma termina por seducir por la vía del desconcierto.
El segundo título a competición en esta sexta jornada es Siete mesas (de billar francés), de Gracia Querejeta. Una historia coral sobre un conjunto de vidas marcadas por la desaparición de un hombre (padre, pareja, amigo, jefe de los protagonistas). Una película correctita, amable, que juega sobre seguro y se deja ver con un cierto agrado... en fin, una película que no pinta nada en la Sección Oficial de un festival de cine teóricamente importante.
En Zabaltegi, la estrella del día también venido de Asia, en concreto de Corea del Sur. The Show Must Go On, de Han Yae-Rim, se levanta sobre la confluencia de varios géneros (a la que tanto partido vienen sacando cineastas como Bong Joon-ho), fluyendo con naturalidad de la comedia de acción al melodrama familiar o al thriller de gangsters. Como en Navidad, en San Sebastián este año los regalos vienen de Oriente.
Comparte este texto:
