Resnais, Frears y Kon Satoshi elevan el listón de la Mostra
Private Fears in Public Places, The Queen y Paprika participaron en la sección oficial en la tercera jornada del Festival de Venecia
Carlos Leal
A estas alturas, Alain Resnais no tiene que demostrar nada. Alguien que ha dirigido Noche y niebla, Hiroshima mon amour y El año pasado en Marienbad tiene derecho a equivocarse cuantas veces crea necesario, sin perder un ápice de nuestro respeto. Dicho lo cual, su nuevo trabajo Private Fears in Public Places, que se estrenó en la tercera jornada de la Mostra, no es un fiasco pero a ratos lo parece. Basada en una obra teatral del autor inglés Alan Aykbourn, la película trata incansablemente de funcionar como una comedia ligera, algo que consigue sólo a ratos. Únicamente la dirección voluntariamente barroca de Resnais y el buen trabajo del equipo artístico, en el que repiten muchos de los que le acompañaron en On connait la chanson y Pas sur la boche, consiguen elevar el interés en una producción de la que se esperaba más.
Con The Queen, de Stephen Frears, pasa justo lo contrario. Aunque la premisa ciertamente invitaba al recelo (una recreación de las vidas de la familia real inglesa en los días que siguieron a la muerte de Lady Di), contra todo pronóstico el director de Las amistades peligrosas construye un drama sobrio e incisivo, que mezcla con soltura la realidad con la ficción. A nadie extrañaría que The Queen acabara encontrando un hueco en el palmarés, en particular por la meritoria actuación de Hellen Mirren como la reina Isabel II.
Con todo, la película más brillante de esta tercera jornada de la Mostra es Paprika, del realizador japonés Kon Satoshi. El autor de Millenium Actress y Tokyo Godfathers participa por primera vez en la Mostra con un largometraje anime que es un derroche de imaginación y de talento. A partir de una historia onírica propia de un David Lynch menos grave y más lúdico (el propio Kon Satoshi ha definido su película como "un sueño"), Paprika construye una hábil reflexión metacinematográfica en torno a la realidad y la representación, y todo ello con un envoltorio visual enormemente rico y fascinante. Un título esencial para los que piensan que la animación no es sólo cosa de niños.
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