A través de su incansable labor en la década de los 80, el joven congresista Charlie Wilson logró desviar miles de millones de dólares del contribuyente para comprar armas y entrenar a la insurgencia en Afganistán contra la ocupación soviética. Cuando los rusos se retiraron en 1989, el ejército estaba completamente derrotado y la URSS casi en quiebra. Sin embargo, esos mismos insurgentes que estaban armados y entrenados a través de los programas de Wilson formarían años después la espina dorsal de Al-Qaeda.
Comentario
Basada en el libro de no ficción homónimo publicado en 2003 por el periodista de “60 minutos George Crile”, llega a la cartelera La guerra de Charlie Wilson. Más allá de la reconstrucción de los hechos, que hacen cierta la frase de que la realidad supera siempre a la ficción, el libro de Crile plantea un retrato poco halagüeño del político estadounidense, al que retrata como un mujeriego incorregible y alcohólico. Precisamente este retrato inclemente fue el que llamó la atención de Tom Hanks, que interpreta a Charlie Wilson en la cinta: "Cuesta pensar que este tipo alto, guapo y bebedor de whisky que se rodeaba de mujeres espectaculares y llevaba a su propia bailarina del vientre a sus viajes sea el responsable de la mayor yihad de la historia moderna". Redondean el elenco los oscarizados Philip Seymour Hoffman, que interpreta al agente de la CIA Avrakotos, y Julia Roberts. Por su parte, la dirección corre a cargo del veterano Mike Nichols, que ya ganó un Oscar al mejor director por El graduado. A pesar de que la película llegó a sonar con fuerza durante la carrera de los Óscar, su presencia en la ceremonia se reducirá a la nominación de Phillip Seymour-Hoffman como mejor actor secundario por su trabajo en la cinta.