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"Lo
normal es que los dragones, seres mitológicos de largo
currículum cinematográfico, aparezcan en historias
que se desarrollan en la Edad Media, hinchando sus fauces para
aniquilar a osados caballeros de armadura y espada. Pero, ¿no
sería impresionante que los terribles dragones apareciesen
en pleno siglo XXI, arrasando nuestras ciudades y rascacielos
con un baño de fuego? La gente pagará para ver tanto
fuego, mucho fuego; eso es lo que habrá en la película".
Frases parecidas debieron sustentar la argumentación con
la que los jóvenes guionistas Greg Chabbot y Kevin Peterka
convencieron a los sesudos ejecutivos de la Disney para financiar
El imperio del fuego, una orgía ignea, plena de
efectos especiales, que se estrenó el pasado mes de junio
en Estados Unidos.
La película se sitúa en el año
2020, en un futuro muy distinto al que podríamos imaginar
hoy día: para entonces, La Tierra ha sido arrasada por
una raza de dragones que está a punto de acabar con los
humanos. El motivo de esta situación hay que buscarlo algunos
años atrás, cuando una ingeniera inglesa despertó
a un dragón durmiente durante unas excavaciones en Londrés.
Rápidamente las bestias comenzaron a reproducirse, aniquilando
a la mayor parte de los hombres en apenas una década. Ahora,
los que aún sobreviven, se esconden en el subsuelo y buscan
desesperadamente una fórmula que les permita acabar con
los dragones.
El realizador elegido por Disney para dirigir esta
complicada profecía apocalíptica ha sido Rob Bowman,
especialista a estas alturas en temas paranormales, avalado por
su experiencia como director de un buen número de episodios
de "Expediente X". Además, Bowman ya se encargó
también hace cuatro años de la adaptación
cinematográfica de esta exitosa teleserie y, desde entonces,
buscaba una oportunidad para regresar a la gran pantalla. Una
vez aprobado el proyecto fueron los propios directores los que
propusieron su nombre.
Junto
con Bowman se ha embarcado en la aventura el actor Matthew McConaughey
(Planes de boda), quien se ha caracterizado de duro para
dar vida a Van Zan, un americano que llega al Reino Unido para
enseñar a los ingleses cómo acabar con sus fogosos
verdugos. Completan el reparto el galés Christian Bale
(American Psycho, La mandolina del Capitán Corelli)
y la polaca Izabella Scorupco, chica-Bond a la que hemos podido
ver recientemente en Límite Vertical.
En Estados Unidos la película ha funcionado
bastante bien en la taquilla veraniega, donde se enfrentó
dignamente con películas fuertes del estío como
la secuela de Men in Black o la esperada The Road To
Perdition, del británico Sam Mendes. Otra cosa es como
escapo la cinta de cara a la crítica, que se puso las botas
imaginando dardos cargados de veneno. Valgan algunos ejemplos:
"Sin duda, los dragones tienen las mejores líneas
de diálogo en El imperio del fuego, sencillamente
porque no hablan; se limitan a respirar". Kenneth Turan,
Los Angeles Times. "No he visto nada tan malo desde
Campo de batalla: La Tierra". Roger Ebert, Chicago
Sun Times. "Una mezcla entre un videojuego y la peor
de las películas de Los Inmortales". Elizabeth Weitzman,
New York Daily News.
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