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Apenas
unos meses después de su estreno, pocos dudaban de que
Men in black tendría secuela. De hecho, los rumores
se dispararon de inmediato e incluso varios periodistas afirmaron
que la segunda parte apenas tardaría un año en llegar
a las pantallas, con la finalidad de aprovechar el espectacular
tirón de esta poco usual comedia de ciencia ficción.
Sin embargo, han tenido que pasar cinco años, y un montón
de contratiempos, para que la secuela de Men in black se
haya convertido en realidad. Desde la finalmente desconvocada
huelga de actores del pasado año hasta los terribles atentados
del 11-S, pasando por sonoros abandonos... una larga lista de
inconvenientes que han retrasado la caótica producción
de un filme que parece tener en el verano su fecha definitiva
de estreno.
Las premisas argumentales son muy parecidas a las
que sustentaron la primera parte. Los agentes secretos J y K siguen
al cargo de su trabajo, evitando que los humanos descubran que
están rodeados por indeseables alienígenas e intentando
al tiempo que estos hagan el menor daño posible. Sin embargo,
una terrible amenaza, peor que cualquier otra, se cierne sobre
La Tierra: la llegada de un extraterrestre, llamado Seerlena,
a través del cual mucha basura alienígena podría
llegar al planeta, aniquilando así a la raza humana. Y
por supuesto los únicos que pueden evitarlo son los hombres
de negro.
La película repite el reparto y el equipo
que hizo de Men in black un éxito tan esperado como
rentable. El primero en firmar fue el director, Barry Sonnenfeld.
Después, tras largas negociaciones, se sumaron los dos
protagonistas, Will Smith y Tommy Lee Jones, que cobrarán
cifras astronómicas por su trabajo, con porcentajes sobre
la recaudación que ascienden al 20% en el caso de Smith
y al 12,5 % en el de Jones. Las incorporaciones más novedosas
son las de la actriz Rosario Dawson y la de Lara Flynn Boyle que
interpreta a Seerlena.
Con
un presupuesto que quita el hipo, Men in black 2 es una
de las apuestas fuertes de Columbia Pictures para esta temporada
y uno de los proyectos más esperadas de los últimos
años. La película ha sufrido continuos retrasos.
En primer lugar fue la resolución del conflicto de los
actores, que estuvo a punto de desembocar en una histórica
huelga, lo que paralizó el proyecto un par de meses. Después
la muerte de un familiar de Famke Janssen, actriz elegida en principio
para interpretar a Seerlena, hizo necesario un cambio en el reparto,
incorporando a Lara Flynn Boyle, lo que obligó a volver
a rodar buena parte de las escenas ya hechas. Por último,
los atentados del 11-S también han afectado de pleno a
Men in black 2, ya que el final original de la película
consistía en una batalla con los alienígenas en
pleno World Trade Center. Esto obligó a todo el equipo
a reunirse de nuevo para volver a rodar el final en una localización
distinta: el edificio Chrysler, también en Nueva York.
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