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En
la América de los años 60 y 70, Mohammed Ali era
mucho más que un boxeador. Su temprana adhesión
al Islam y su abandono de su "nombre de esclavo" Cassius
Clay le convirtieron en un símbolo del orgullo negro, en
especial a partir de su negativa a unirse al ejército estadounidense
en la Guerra de Vietnam, algo que le costó el título
de campeón de los pesos pesados que en ese momento detentaba.
Su regreso a los rings a mediados de los 70 y su épica
victoria contra George Foreman en Zaire forman ya parte del imaginario
colectivo estadounidense.
Una historia tan atractiva tenía por lógica
que tener su reflejo en el mundo del celuloide. Hace apenas cuatro
años pudimos ver el atractivo documental de Leon Gast Cuando
éramos reyes, que se centraba en el combate entre Ali
y Foreman y obtuvo el Oscar en su categoría. Ahora, el
director Michael Mann afronta el rodaje de Ali, un atrevido
proyecto de trasladar a la gran pantalla la vida del boxeador
afroamericano.
Encontrar al actor que diera vida a Mohammed Ali
no era, desde luego, una tarea fácil, y a más de
uno sorprendió que el elegido finalmente fuera Will Smith.
Este actor esmirriado y larguirucho había destacado sobre
todo hasta el momento por sus papeles cómicos, tanto en
cine (Hombres de negro) como en televisión (El
príncipe de Bel Air), por lo que cundía la incertidumbre
de si podría interpretar a un Ali creíble. Sin embargo,
las primeras imágenes que llegan desde el set de rodaje
despejan muchas dudas, en particular en cuanto a la caracterización,
que está muy lograda.
Y
es que Will Smith, gracias a un intenso programa de entrenamiento
supervisado por el propio Mohammed Ali, ha llegado a los 105 kilogramos
y gracias al maquillaje resulta casi idéntico al púgil
cuando era joven. Pero este es sólo uno de los sufrimientos
que el papel está ocasionando al actor. "En los combates
nos pegamos de verdad; -explica Smith- el público se va
a preguntar cómo hemos conseguido unas escenas de lucha
que parecieran tan reales, y la única respuesta es que
son reales".
Además, Ali cuenta con secundarios
de lujo como John Voight, que interpretará al comentarista
Howard Cosell, que siguió la trayectoria del boxeador desde
sus comienzos hasta sus últimos combates en la década
de los 70. También aparecerá en el filme la esposa
en la vida real de Will Smith, Jada Pinkett Smith, que curiosamente
interpretará a la primera mujer de Mohammed Ali.
A cargo de la dirección estará Michael
Mann, en su segunda película consecutiva de no ficción
tras El dilema. Si hacemos caso a las primeras informaciones
que llegan desde el rodaje, el director de Heat está
viviendo esta película de un modo muy intenso, hasta el
punto de que más de una vez ha relevado al operador de
cámara y ha rodado él mismo algunas tomas de las
escenas de los combates de boxeo.
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