Gerardo y Jonás se encuentran. En una primera mirada se descubren cómplices; de ahí una cita, otra, un hotel, la universidad, la intimidad, los besos, la piel, el reencuentro, la cama, la ducha, los bares, la sensación de permanecer contra la distancia, contra el tiempo… Todo esto los va fusionando como en un rito perenne que les obliga a repetirse para mantener la continuidad de los acontecimientos vitales. Pero una noche en una discoteca, atraído por el magnetismo de ese arco amoroso que se genera entre ellos, irrumpe, casi milagrosa, la figura de Bruno. Jonás queda prendado de él, pero no tiene el valor ni el arrojo para seguirlo. Bruno desaparece dejando una desagradable convivencia entre la pareja que ninguno de los dos se atreve a abordar.
Comentario
A pesar de que en España ya no es extraordinario encontrar personajes o temáticas homosexuales en las películas, México es un país donde hay todavía poca tolerancia en todos los ámbitos con la homosexualidad, por lo que El cielo dividido, una película sobre una historia de amor entre dos jóvenes universitarios homosexuales en Ciudad de México, ha sido valiente y excepcional en ese sentido. De hecho, se estrenó en su país de origen más de un año después de su exhibición internacional, recorriendo más de 90 festivales (empezando por la Berlinale del 2006). En el momento de su estreno doméstico, su productor, Roberto Fiesco, lamentó el ‘escaso interés de los distribuidores mexicanos por sacarla’ en la gran pantalla. A pesar de que el director y guionista de la cinta, Julián Hernández, ya recibió en la Berlinale 2003 el premio Teddy (de cine homosexual) al mejor largometraje con su anterior y primera película Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor, el cineasta espera que la gente vea la película no como un filme gay sino como una historia de amor. ”Los espectadores, hombres y mujeres, se conmueven y en algún momento dejan de pensar que son dos hombres porque en algún punto la trama, lo que les sucede a los personajes, les toca”, explica Hernández.
Curiosidades
La productora del filme recibió, tras ser proyectado el ‘trailer’ en salas de cine, un correo electrónico censurando que una película así pudiera proyectarse.