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Apenas veinticuatro horas antes de que comenzara
la gala con la que cada año Hollywood premia a los mejores
profesionales de la industria del cine, los miembros de la Golden
Raspberry Award Fundation se reunían en el hotel Radisson-Huntley
de Santa Mónica para anunciar los ganadores de la vigésimo
primera edición de los galardones más temidos: los
Razzies.
Este
año no hubo sorpresas y la principal favorita, Campo
de batalla: La Tierra, protagonizada y producida por John
Travolta, consiguió las siete frambuesas doradas para las
que estaba nominada, a saber: Peor película, director (Roger
Christian), guión (Corey Mandell y J.D. Shapiro, sobre
la novela de L. Ron Hubbard), peores secundarios (Barry Pepper
y Kelly Preston respectivamente), peor pareja (para John Travolta
y cualquiera con el que compartiese la pantalla) y, por supuesto,
peor actor protagonista, en un papel que la fundación define
como un "alien irritantemente psicótico de pelo rasta
y dientes amarillos".
Y si en los Oscar Gladiator no ha podido
igualar el record de Ben Hur, con estos siete premios Campo
de batalla: La Tierra sí ha marcado un hito en la historia
de los Razzies al alcanzar la marca establecida hace seis años
por Paul Verhoeven con Showgirls, que en la edición
del año pasado también fue elegida peor película
de la década de los 90.
Los otros dos premios que no acaparó la
película de ciencia ficción producida por John Travolta
fueron a parar a manos de la cantante Madonna, por su papel en
Casi perfecto, y Blair Witch 2 Book of Shadows,
como peor secuela o remake.
Como en ediciones anteriores, los ganadores, que
habían sido cordialmente no invitados por la organización,
declinaron pasarse a recoger los premios, consistentes en una
frambuesa de plástico pegada sobre un rollo de cine y decorada
con pintura en spray dorada, valorada en unas setecientas
pesetas aproximadamente.
Con sus siete premios, Campo de batalla: La
Tierra confirma la pésima calidad avalada tanto por
la crítica como por el público, que la convirtió
en un inmenso fracaso en taquilla. El filme, basado en una novela
del fundador de la secta de la cienciología (a la que pertenece
John Travolta), cosechó a su paso comentarios como "probablemente
la peor película del siglo", en el New York Times,
o "una causa perdida", en la revista Time.
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