|
Diez
minutos son más que suficientes. Es lo que debieron pensar
los productores de 10 minutes older cuando cruzó
por sus cabezas la idea de ofrecer a siete afamados directores
que plasmaran en la pantalla una historia sobre el paso del tiempo
utilizando tan sólo diez minutos de metraje. El resultado
se presentó el domingo en el Festival de Cannes, concretamente
en la sección no competitiva "Un certain regarde",
y destacó la presencia en el filme del director español
Víctor Erice, quien, en opinión de los críticos,
ha firmado diez de los mejores minutos de cine de este certamen.
Junto a Víctor Erice, el resto de episodios han sido dirigidos
por los alemanes Win Wenders y Werner Herzog, el finlandés Aki
Kaurismaki, los norteamericanos Jim Jarmusch y Spike Lee y el
chino Chen Kaige.
La historia que Erice ha filmado para 10 minutes
older, titulada "Lifetime", transcurre en en un
pueblo de la montaña asturiana, a lo largo de un día de verano
de 1940. Las tropas nazis han llegao a la frontera de Hendaya
y se preparan para entrar en España. En este ambiente,
Erice reflexiona sobre la leve línea que separa la vida
de la muerte, deteniéndose en el momento en que un recién
nacido comienza a sangrar, mientras duerme tranquilamente junto
a su madre. Nadie repara en él y la tragedia parece inminente.
Entonces, un sólo segundo decide su vida y su destino.
"He
partido de una experiencia que, sin ser autobiográfica, me es
próxima, porque yo nací precisamente en ese lugar y en esa época",
explicó Erice en la presentación del filme. "El
cine es el arte del tiempo. Todos los lenguajes artísticos tienen
que ver con el tiempo, pero sólo el cine contiene su transcurso.
Es un tema consustancial al cine. Yo, por ejemplo lo utilizé
en El sol del membrillo", aseguró el realizador.
Sin embargo, Erice también valoró la posibiliadad
de colaborar con directores como Wim Wenders o Jim Jarmush, "todos
son cineastas que aprecio mucho", afirmó.
La presentación de 10 minutes older
cerró un día en Cannes en el que también
tuvo su espacio el último filme del norteamericano Paul
Thomas Anderson, Punch-Drunk Love, una comedia romántica
protagonizada por Adam Sandler y Emily Watson, que recibió
una cerrada ovación y buenas críticas. Por contra,
la proyección de Demonlover, del francés
Olivier Assayas cosechó el primer abucheo serio desde el
comienzo de la muestra.
|